martes, 29 de diciembre de 2020

EL TIEMPO Y LAS PERSONAS




 El tiempo nos ofrece mucho. Hay gente a quien le estresa escuchar las manecillas del reloj moverse, avanzar inevitablemente y saber que eso no se puede cambiar, que el tiempo corre. Luego esta el otro grupo a los que escuchar las manecillas nos relaja, saber que esta pasando el tiempo, ser consientes del avance del presente. Hay momentos, sobre todo cuando estas en el sofá abrazado/a a esa persona o por ahí riéndote con ese grupo de personas a las que sin darte cuenta y sin saber porque le has cogido tanto cariño, en los  escuchar que está pasando el tiempo con lo que más quieres o feliz te hace en ese instante es genial. Si ahora mismo piensas que lo perdiste, que no te sirvió para nada, que te gustaría cambiarlo, es mentira. Volverás a ese momento y serás consiente de que no lo querías cambiar y que lo que hiciste lo hiciste por algo, que en ese momento tenia su lógica, tenías tus razones y te complementaba. 

El tiempo te cambia, como lo inviertas, como lo vivas, como sientas que los has invertido te cambia. Un día te miras al espejo y ves que hubo un minuto, un día o unos segundos que te hicieron crecer. Creces no solo físicamente sino anímica y mentalmente, te das cuenta de que te muestras como eres, te aceptas, y ese momento nos llega a todos, siempre. El instante en el que te percatas que la estabilidad es vivir de forma irreal todo cambia. Un día puedes ir enseñando todo de tí y al otro en tu propio universo, porque te sientes más cómodo o protegido ocultándote, no siempre tienes que estar igual, que no siempre tienes que estar totalmente a gusto contigo mismo, con tu físico o con tus pensamientos y son  muchas veces, esos altibajos, en los que no te gustas o no te aceptas, los claves y  de los cuales sacas más partido.

Te das cuentas con el paso del tiempo, que no son solo los días, los minutos o las horas los que transcurren, sino tus estados, tus pensamientos, tus obsesiones, descubres música nueva, experimentas sensaciones que te transmiten los momento, las persona, las situaciones o el silencio. Conoces a gente nueva de la que te darás cuenta si merecen o no la pena pero siempre te alegrarás de haberlos conocido. Todo el mundo te enseña algo, te  muestra cosas, sitios y te hace vivir sensaciones que sabes que nunca volverán y que el tiempo pase, que esa gente se vaya o se quede y esas situaciones no se vuelvan a repetir es darte cuenta de que parar el tiempo es realmente perderlo. Que una persona se vaya o te des cuenta de que no era como verdaderamente la veías, aunque te desilusione o te entristezca siempre serán ventajas. Aprendiste cosas que sino no hubieras aprendido y no querer desprenderte del todo de ese pasado, tampoco tiene porque ser malo. En  su momento fue mucho para ti y no tienes porque eliminar todo lo que aprendiste viviste o te enseñó. Te puedes arrepentir de haber invertido el tiempo en lo que lo invertiste o en quien lo invertiste, pero en el fondo sabes que por mucho que ahora no lo volverías hacer no cambiarías haberlo hecho en el pasado porque eso te llevo al ahora, a donde estas, a tu forma de pensar, de actuar, de moverte, la cautela que tienes... 

Es el tiempo el que nos hace ser otros, no las experiencias, porque qué seria vivir mil experiencias en una misma etapa de nuestra vida. Si no transcurre el tiempo y lo vivimos todo en el mismo instante sin  evolucionar a muchas cosas no les pillaremos la moraleja. Es entonces necesario el transcurso del tiempo para que las experiencias cobren sentido en nuestra vida.

(este articulo es de opinión personal)


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